1. Elige qué va primero.

Tu nombre, tu marca o una imagen pueden ser el centro del diseño. Distribuye los datos entre frente y reverso para dar espacio a cada elemento. El perfil digital puede reunir teléfonos, redes y enlaces que no necesitan estar todos grabados.

2. Sube el archivo original.

Usa el logo original o una imagen con suficiente detalle. Una captura pequeña puede perder definición al ampliarla. Revisa que el recorte conserve los trazos importantes y ajusta su tamaño sobre la tarjeta.

En grabado, puedes invertir las zonas claras y oscuras si el diseño lo necesita. Si quieres conservar la paleta de colores, utiliza el estudio de tarjetas a color.

3. Deja respirar a los textos.

Revisa tu nombre, acentos, teléfonos y enlaces. Mantén las letras legibles y utiliza las guías de alineación para ordenar los elementos. Mover un texto no debería obligarte a rehacer toda la composición.

4. Dale un espacio limpio al QR.

Cuando pongas un QR sobre un fondo con dibujos, selecciona el QR y activa Dejar espacio limpio detrás. Ajusta el espacio alrededor para que el diseño inferior no se mezcle con sus cuadros. El espacio sigue la posición, el tamaño y el giro de la imagen.

Comprueba el contraste y conserva un borde libre en sus cuatro lados. Un QR puede verse reconocible y aun así leer mal sobre una pieza metálica: su lectura física debe revisarse antes de darlo por terminado.

5. Revisa ambas caras.

Guarda la revisión que quieras producir y pulsa Revisar total y pagar. Podrás combinar tarjetas grabadas y a color, elegir cantidades y ver el descuento y envío antes del pago. Después recibirás por correo las vistas y los enlaces de cada tarjeta.